dijous, 12 de juliol de 2007

Informe Veronica


Tras muchos años de investigación, he conseguido identificar el elemento hereditario que transmite la inteligencia en los seres humanos.
También logré manipular con éxito el valor absoluto de la inteligencia de manera artificial, recomponiendo la distribución básica del elemento.

Tomé una muestra de un gen de nuestro gran antepasado, manipulé sus elementos y lo implanté en un óvulo sin fertilizar de una madre de alquiler. Pero no esperaba que nacieran gemelos, un niño y una niña. El niño tenía una inteligencia superior a la normal, pero no era suficiente como para ser considerado un superdotado. Sin embargo, la niña poseía una inteligencia sin precedentes por la que se le consideró un genio. Era exactamente lo que estaba buscando: la resurrección de nuestro gran antepasado.

Ya había elegido los nombres; Alexia para la niña y Alfred para el niño.
Estoy seguro que Alexia elevará el nombre de la familia Ashford a lo más alto.

Alexander Ashford